María Luisa Escobar, de 73 años, caminó hoy desde Villa Amalia hasta el centro de la capital. No pudo subir esta mañana al colectivo por el paro de choferes y tampoco le alcanzó el dinero para pagar un taxi. “Salí a las 7 de mi casa. Estoy cansada; mis piernas ya no me dan para caminar”, lamentó.

“Ayer vine a cobrar (la jubilación) y a pagar cuentas con esa plata. Como no me alcanzó, tuve que volver hoy para pedir un préstamo y así poder pagar otras cuentas. Estoy pagando cosas domésticas que había sacado”, contó en el móvil de “Buen Día”.

Sobre el paro de los choferes, la mujer dijo: “se entiende, porque ellos necesitan que se les pague, como a todos. Si uno trabaja, es porque se necesita el sueldo para comer. No es su culpa. Deberían pagarles cada mes”.